Un presupuesto es solo dos listas: lo que entra y lo que sale. Hoy armamos la primera y la parte más fácil de la segunda.
Lo que entra
Anota tu ingreso neto: lo que de verdad te queda después de IGSS, ISR y otros descuentos. Si te pagan por quincena, suma las dos. Si recibes remesas, inclúyelas como ingreso aparte. Si vendes por tu cuenta, usa tu mes flojo (lo veremos a fondo en la lección 5).
El Bono 14 y el aguinaldo no van en el ingreso mensual. Son extras que llegan una vez al año; después decidiremos qué hacer con ellos.
Lo que sale y no se mueve: gastos fijos
Son los pagos que llegan sí o sí cada mes, casi siempre por el mismo monto:
- Alquiler o cuota de la casa
- Luz, agua, gas, internet, celular
- Colegios y transporte escolar
- Pagos mínimos de préstamos y tarjetas
- Seguro médico o del carro, si tienes
- El dinero que le das a tu familia
Súmalos. Ese es tu "piso": lo que necesitas cubrir antes de cualquier otra cosa.
Lo que sale y sí se mueve: gastos variables
Comida, transporte, ropa, salidas, farmacia. Aquí usa los números de tu semana de anotar, multiplicados por cuatro. Sé honesto: un presupuesto con números bonitos pero falsos se abandona en un mes.
La resta que lo dice todo
Ingreso neto − gastos fijos − gastos variables = lo que queda.
Si queda algo, ese es tu espacio para ahorrar y para gustos. Si da negativo, no te asustes: ya sabes exactamente cuánto falta, y eso es mucho más de lo que sabe la mayoría. En las siguientes lecciones vemos cómo cerrar esa brecha.
Tu tarea
Escribe tus dos listas en una hoja. No tiene que ser perfecta.