Si alguna vez oíste que conviene "empezar temprano", el interés compuesto es la razón. No es un truco ni una cuenta especial: es lo que pasa cuando tu dinero gana dinero, y ese dinero nuevo también gana.
Simple contra compuesto
Con interés simple, Q10,000 al 5% ganan Q500 cada año, siempre lo mismo. Con interés compuesto, los Q500 del primer año se suman al saldo, y el segundo año ganas sobre Q10,500. La diferencia es pequeña al inicio y enorme después.
Dos personas, mismo esfuerzo, distinto resultado
Ana aporta Q200 al mes de los 25 a los 35 años y luego no aporta más. Luis empieza a los 35 y aporta Q200 al mes hasta los 65. Los dos ganan 7% al año en promedio. Ana puso Q24,000 en total; Luis, Q72,000, el triple. Aun así, a los 65 Ana tiene más: unos Q281,000 contra Q244,000. Su dinero tuvo treinta años extra para crecer.
La regla del 72
Divide 72 entre el rendimiento anual y tienes los años en que se duplica tu dinero. Al 6%, unos 12 años; al 9%, unos 8. No es exacta, pero sirve para pensar de cabeza.
El tiempo pesa más que la tasa
Pasar de 6% a 8% en diez años ayuda un poco. Pasar de diez a treinta años con la misma tasa ayuda muchísimo más. Por eso un depósito a plazo "aburrido" empezado hoy puede ganarle a una "gran oportunidad" que esperas cinco años.
Pruébalo con tus números
En la pestaña Invertir hay una calculadora de ahorro mensual. Pon Q250 al mes al 6% por 10 años y luego por 30. Mira cuánto del total es tuyo y cuánto lo puso el interés.
También juega en contra
Una deuda que no pagas crece exactamente igual, pero a tasas mucho más altas. Por eso la lección 1 insiste en pagar primero las deudas caras.
Tu tarea
Usa la calculadora con una cantidad que de verdad puedas apartar cada mes. Anota el resultado a 10 y a 20 años.